Restaurantes en Madrid para ir con perros

  • Una selección de locales donde se come bien y tu mascota es bienvenida.
  • Un café, una comida o un cóctel apto para ir con perros en diferentes barrios de Madrid.

Restaurante El Perro y la Galleta

Un buen menú, precio ajustado, servicio correcto… A la lista de requisitos habituales que se le piden a un restaurante, los dueños de perros seguro que suman uno más, situado muchas veces en primer lugar: poder ir con su mascota.

Aunque es algo que comienza a ser más habitual, hemos seleccionado algunos de los locales de la capital que más nos gustan y en los que los perros son bienvenidos. Y en los que, por supuesto, también se come y se bebe bien.

Skul St. Una carta de 20 platos que cambia cada semana y que reivindica el tradicional tapeo clásico de la ciudad, aunque con propuestas más vanguardistas y viajeras que acercan a la barra lo que ahora se conoce como street food pero que no dejan de ser las tapas de toda la vida.. Las racies gallegas del chef Carlos Núñez se notan en esta casa en la que, por cierto, compartir platos, comer con las manos cuando toca y probar algunos de sus cócteles es una gran idea. (Dirección: Barquillo, 8)

La Verónica. Lleva 25 años en el barrio, así que no vamos a descubrir nada a estas alturas. La Vaca Verónica se convirtó hace ya un tiempo en La Verónica, con una decoración más luminosa pero dejando siempre sitio al arte en sus paredes. Locales y visitantes conviven en este restaurante en el que las mascotas son bienvenidas y que hace ya unos años descubrimos atraidos por su excelente pasta con carabinero. (Dirección: Moratín, 38)

Wanda, Café Optimista. Aunque tanto optimismo puede que asuste a los que ya están saturados de los mensajes de Mw. Wonderful, lo cierto es que Wanda es una cafetería muy recomendable y que tenemos en nuestra lista cuando se trata de tomar un café por la zona, trabajar un rato tranquilamente, picar algo al mediodía o merendar rico. Sí, uno de esos lugares agradables a los que ir a cualquier hora del día. (Dirección: María de Molina, 1)

La Cocina de San Antón. El siempre animado mercado de San Antón en Chueca esconde en su tercera planta una de las terrazas más apetecibles de la ciudad y las propuestas de La Cocina de San Antón, que ofrece hasta cuatro especios diferenciados. Atención a su carta de cócteles y picoteo y a la posibilidad de comprar uno mismo la comida en el mercado y pedir que la cocinen en el resraurante. (Dirección: Augusto Figueroa, 24)

El Perro y la Galleta. El nombre es toda una declaración de intenciones, así que este precioso local no podía en faltar en la lista. En pleno barrio de Salamanca y frente al Retiro, un paseo por el parque y parar a comer aquí es siempre un gran plan. Una carta amplia repleta de clásicos y pendiente de las últimas tendencias, pero en la que los arroces también juegan un papel y en la que resulta difícil elegir sólo un entrante de su amplia oferta. (Dirección: Claudio Coello, 1)

La Fugitiva Librería Café. Los amantes de los libros seguro que ya conocen esta librería-cafetería que, por suerte, huye de esa estética y ambiente tan hípster y clónico tan habitual hoy en día. Buen café, algunos dulces para acompañar y, sobre todo, muchos libros y ese olor a papel que tanto gusta. Sentarse cerca de la ventana para ver pasar el día junto al mercado de Antón Martín, uno de nuestros favoritos de la ciudad, es un gran plan. ¿Qué más se puede pedir? Pues poder ir con el perrete. Concedido. (Dirección: Santa Isabel, 7)

Macera. Su concepto de bebidas artesanales a partir de destilados hechos en la propia casa y sin marca ha conseguido hacerse un hueco en la nutrida oferta de coctelerías de la ciudad. Y, lo que es más difícil, ofrecer algo diferente y además a unos precios muy bien ajustados. A la larga lista de motivos para acercarse a probar alguna de sus propuestas sumamos una más: podrás ir con tu perro. (Dirección: San Mateo, 21)

Frida. Posiblemente ya conoces su brunch de sábados y domingos, pero ahora hemos descubierto que este luminoso restaurante de Chueca -que se define a sí mismo como la última zona verde del barrio- no sólo tiene una carta que va desde los desayunos de diarios hasta las cenas y las copas, sino que también da la bienvenida a los visitantes acompañados de su mascota. Nos encantan sus platos para “compartir y no discutir”. (Dirección: San Gregorio 8)

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