Las vides lloran en primavera

Lloro de la vid

Mes de marzo, oficialmente la primavera empieza allá por el día 21, pero en las viñas los días se alargan y el sol va calentando los suelos y, cuándo llegan a una temperatura media de 9-10 grados, las viñas empiezan a llorar: la primavera ha llegado al viñedo.

Cuando el aumento de la temperatura despierta a la planta comienza el flujo de un líquido acuoso, transparente e incoloro, que se llama “lloro de la vid”. Este fenómeno es la primera actividad que tiene la planta después de su reposo invernal y se empieza a apreciar en todos los cortes que se hacen durante la poda y en todas las heridas que tiene la planta.

La cantidad de lloro que fluye es muy variable de una cepa a otra (aunque puede llegar a los cinco litros) y puede cambiar mucho dependiendo de la poda y del clima de cada año. También varía de día a día e incluso en función de las horas siendo mayor por la noche y muy baja en las horas centrales del día.

Se suele admitir que el lloro se produce cuando la savia inicia su flujo desde las raíces, donde se había concentrado durante el reposo invernal, y va subiendo por la planta hasta salir por los cortes y heridas del tronco y los brazos pero lo cierto es que la composición del líquido del lloro y las circunstancias en las que se produce el fenómeno hace que mucha gente no esté tan de acuerdo con que sea solamente savia lo que fluye de la vides.

Lo cierto es que ésas minúsculas pero constantes gotas que parecen ser lágrimas de agua son en realidad, una rica mezcla de sustancias vegetales vivas que ayudan a la planta a prepararse para la siguiente fase paso de su ciclo. El lloro es el que hace que cicatricen las heridas que tiene la vid ayudándola a protegerse de las diferentes plagas que, al igual que el viñedo, despiertan en primavera.

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