La primera universidad ‘online’ basada en ‘blockchain’: una red que conectará a profesores y alumnos de todo el mundo

  • Creada por profesores de Oxford, la Woolf University es la primera institución basada en la cadena de bloques.
  • Trata de garantizar el acceso a la educación superior y combatir la precariedad de los profesores.

Woolf University

Un grupo de profesores y colaboradores de la Universidad de Oxford trabaja en la creación de la primera universidad online basada en la tecnología blockchain, que conectará directamente a profesores y alumnos en cualquier parte del mundo. Woolf University aspira a convertirse en una red de enseñanza y aprendizaje global y sin fronteras, una comunidad social en la que se reducirán drásticamente los costes de la educación y las clases se adaptarán a la medida de las necesidades de cada alumno. El internet del aprendizaje.

La tecnología del blockchain (o cadena de bloques) hace posible la gestión descentralizada de la información y, cuando se usa de forma apropiada, puede ser una potente herramienta de protección de datos, facilitar pagos internacionales y dar apoyo a los procesos democráticos, destaca el fundador del proyecto, Joshua Broggi, en declaraciones a Efe.

La Woolf University trata de dar respuesta a algunos de sus problemas como, aseguran sus responsables, la desigualdad en el acceso de los estudiantes o la precariedad laboral de los profesores universitarios, con consecuencias negativas para la formación de los alumnos. “Woolf está llamada a permitir que cualquier grupo de profesores puede formar una nueva escuela en nuestra plataforma e impartir clases a los estudiantes para que puedan completar grados acreditados. Esto ofrecerá la oportunidad a los estudiantes de conectar con profesores de todo el mundo. Es como el internet del aprendizaje”, comenta Broggi.

Mucho más que cursar un MOOC

El fundador de este proyecto habla también de la precariedad de los profesores. “La mayoría de los profesores universitarios que conozco, en la cima de sus capacidades intelectuales, se encuentran en una situación crítica cada dos o tres años porque no saben si tendrán trabajo en seis meses. Creo que lo podemos hacer mejor”, asegura.

Según los creadores de la Woolf University, la principal ventaja para los profesores reside en que tendrán el control sobre sus propias carreras porque cualquiera con un doctorado real podrá enseñar. Para los estudiantes, la ventaja será que podrán seguir sus estudios con los mejores docentes del mundo y mediante tutoriales de alta calidad que siguen el estilo “Oxbridge” (fusión de Oxford y Cambridge).

Podría decirse entonces que lo que se plantea no es muy diferente de cursar un MOOC. Broggi lo descarta: “Lo que hacemos es completamente diferente. Aquí los estudiantes tendrán que solicitar el acceso a una escuela de la universidad y entonces cursarán sus estudios directamente con un profesor. Esto soluciona uno de los grandes problemas del MOOC, como es que los estudiantes tienden a dejarlo cuando no hay una orientación y un seguimiento personal”.

Este profesor asegura que en Woolf “los estudiantes tendrán que hacer sus trabajos directamente para sus profesores y después discutir lo que han escrito en una hora de tutoría. Esto les exige pensar de forma creativa y cambiar su forma de pensar, es mucho más comprometido que un MOOC. El profesor puede saber cómo piensa el estudiante y hacer preguntas específicas para cada uno”.

Una universidad global sin fronteras

¿Cuándo será una realidad esta nueva forma de universidad? Broggi y el resto del equipo están trabajando con los reguladores de los gobiernos europeos en el reconocimiento de su universidad y su capacidad para impartir grados. “Woolf será una universidad global sin fronteras, por ello debemos asegurar que sus alumnos pueden obtener créditos europeos de estudio desde cualquier parte del mundo y con independencia de dónde estén sus profesores”, comenta.

El fundador de la Woolf University considera que lo que proponen “es bastante revolucionario pero es fundamental crear una red global en la que estudiantes y profesores puedan conectar directamente. Nuestros planes son globales, así que trabajamos duro para crear una pequeña unidad, la escuela, en el sentido de que pueda ser fácilmente replicable por toda la red. Como una comunidad social de enseñanza, la escuela permitirá a cualquier grupo de profesores unirse a nuestra universidad”.

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