‘Generación 2017’ presenta las nuevas caras del arte español contemporáneo

  • Hasta el 16 de abril, La Casa Encendida muestra en Madrid las propuestas de diez artistas seleccionados.
  • Instalaciones de pintura, fotografía, escultura y ‘performance’ se unen en un espacio que sirve como escaparate de las nuevas tendencias artísticas.
  • Los protagonistas, nacidos a partir de 1980, proponen temas que van desde la denuncia social hasta las realidades paralelas.

'El Juego de la Hiena', de David Crespo.

En el suelo, un cuadrado azul se une a uno rojo mediante un tablero. Es el primer impacto en la sala principal que la Casa Encendida dedica a Generación 2017, su escaparate de nuevos artistas contemporáneos españoles que se puede visitar en la capital hasta el 16 de abril.

El responsable de esta parte de la instalación, David Crespo, comenta la elección: “son tonos de Pantone que representan a la Unión Europea y a África”. La madera es el camino, la valla fronteriza de Ceuta, los límites del territorio. “Si mi trabajo no es crítico con lo social pierde interés”, explica. “Hasta ahora me he decantado por herramientas como el juego o la ironía”. Ese Juego de la hiena que da nombre a su trabajo también representa el peligro de refugiados e inmigrantes; huye de la indiferencia, “el más triste de los estados” en un espectador.

El extremo contrario de la sala sirve como espacio para la performance de Rosana Antolí, que observa su obra con los brazos cruzados. Dos figuras humanas interactúan con la muestra situada al otro lado de la habitación, compuesta por objetos de metal, madera y caucho. Algunos se mueven por inercia, otros tienen un pequeño motor. La acción discurre, siempre repetitiva, y es esa repetición la que subraya.

“Piensa en ese movimiento de pasos, en la manera de mover el café por la mañana”, en cada uno de esos impulsos que está representado en la instalación. Los ha creado, cuenta, con “un material u otro” según su naturaleza.

Futuros y presentes paralelos

El primer paso a la sala contigua supone la entrada a un mundo casi místico, como una representación de la magia en la nueva era. Sus imágenes podrán sonar a todos los que se muevan por las estéticas, cada vez más presentes en publicidad y entretenimiento, que acompañan al estilo vaporwave; de hecho, Marian Garrido ha trazado “un marco teórico” al respecto durante una década. “Mi trabajo ha indagado en esa línea gráfica desde aportaciones muy tempranas incluso antes de que existieran las etiquetas como aesthetics“, explica. “Era entendido como una especie de arqueología de internet”.

Y como tal, casi como un “recuerdo del futuro”, crea Souvenirs of future nostalgia, aquellas imágenes que podría haber traído un crononauta como John Titor, figura clave en su propuesta. Explora, dice, “las posibilidades de líneas paralelas en el tiempo, de eventos que quizás ocurrieron o están ocurriendo en otro multiverso”.  

Otros mundos representa también la obra de Blanca Gracia. Su Acmé en dos variaciones hace confluir naturaleza y baile en realidades posibles de vida fuera de la civilización. Se completa con una serie de láminas, dibujos coloristas acompañados de pentagramas, presididas por uno de los trajes que sirvió de representación en el video que aúna su propuesta.

Jóvenes y dispuestos a abrir nuevas puertas en el arte contemporáneo, los cuatro artistas comparten espacio con Fito Conesa, June Crespo, Diego Delas, Carlos Fernández-Pello, Rubén Grilo y Lorenzo Sandoval, el resto de ganadores del Generaciones 2017. Todos nacieron a partir de 1980, y sus visiones -unificadas en un mismo espacio, como una narración continua- salen a la luz en uno de los certámenes de referencia en el panorama artístico nacional, que celebra este año su decimoséptima edición.

Sumate a la conversación