Gas natural para los platos más exigentes

Bienestar sostenible.

Cocinar con los fogones de gas es un arte para todos los amantes del arte culinario y facilita el trabajo a todo tipo de cocineros. Tanto en los hogares como en los locales de restauración, el gas natural es una opción que presenta múltiples ventajas. Una de las más destacadas es el ahorro que supone, ya que es más eficiente que las cocinas eléctricas. Por otro lado, este tipo de energía permite un manejo completo del fuego y un amplio abanico de posibilidades para conseguir texturas y sabores.

1. Control completo de la temperatura. A diferencia de otras energías, el gas natural permite controlar en todo momento e inmediatamente la temperatura de cocción. Así, se puede jugar con una cocción más rápida o más lenta según el plato, lo que facilita conservar todas las vitaminas y proteínas de los alimentos sin perder el color, la textura, la consistencia o el sabor. De hecho, la introducción del gas natural en las cocinas supuso todo un cambio en el sector culinario porque ofreció a los cocineros -tanto en la alta cocina como en los hogares- un mayor dominio. Así, se consigue que la variación de la temperatura sea mínima, consiguiendo que estofados y otras cocciones de periodos prolongados presenten un resultado óptimo.

2. Ahorro en los hogares y en la restauración. El sector hostelero es consciente del ahorro económico que conlleva la instalación de cocinas de gas natural y, por ello, restaurantes y bares tienden a optar por ellas. Este tipo de energía permite obtener la potencia deseada al momento, por lo que se aprovecha todo el combustible. Además, en los locales culinarios, donde se tienen los fogones encendidos durante mucho tiempo, el ahorro es mayor frente a otro tipo de opciones, como las diferentes variedades de cocina eléctrica. Lo mismo sucede dentro de las casas, las cocinas a gas son más eficientes que las eléctricas, aunque estas últimas sean las más comunes.

3. Fogones más potentes. Las encimeras de gas natural pueden incorporar fogones de alta potencia. El cocinero se puede aprovechar de esta característica de varias formas, por ejemplo, con alimentos fritos que queden más crujientes, ya que el aceite se calienta con rapidez y mantiene la temperatura sin que sean necesarios tiempos de recuperación largos. Además, esta particularidad supone un ahorro adicional, puesto que se retarda la degradación del aceite.

Un 20% de ahorro podemos conseguir si utilizamos ollas con un diámetro superior a la placa4. Sistemas de seguridad. Con el fin de garantizar la seguridad de todos los miembros del hogar, en las encimeras de gas natural se ha instalado unas válvulas que cortan el paso de gas si la llama se apaga accidentalmente.

5. Cocinas industriales. El gas natural es una energía idónea para las cocinas industriales, por ejemplo, de hoteles o restaurantes, que necesitan un alto rendimiento y unas prestaciones muy fiables, ya que cuentan con una gran variedad de equipos de cocción.

6. Un horno con más posibilidades. El gas natural también es una energía idónea para el horno. Su principal atributo en este caso es que desprende vapor de agua y crea una atmósfera húmeda dentro del horno, lo que facilita que los alimentos no se resequen; además de ser fácil y cómodo de utilizar para todo tipo de usuarios.

7. Dominio sobre el calor. Otra de las cualidades que tiene el gas natural en el horno es la capacidad de reducir el tiempo de precalentamiento y recuperar la temperatura interior después de abrir la puerta, evitando alteraciones en el proceso de cocción. Además de facilitar el trabajo al cocinero, esta característica ahorra al no desaprovechar la energía.

8. Tecnología más cómoda y moderna. El uso de esta energía en casa resulta más económico, sin que esta ventaja suponga renunciar a una tecnología fácil de usar y a la última moda. Así, los nuevos diseños de encimeras y hornos presentan una estética que sigue las tendencias actuales en decoración y emplea colores, formas y materiales que actualmente se encuentran de moda.

9. Respeto por el medio ambiente. Una cocina de gas natural es más eficiente que una eléctrica y, por tanto, menos perjudicial para el medio ambiente. Se trata de un sistema que emite menos CO2 (dióxido de carbono), óxido de nitrógeno (NOX) y dióxido de azufre (SO2) que otras energías y permite a los hogares y a los restaurantes ser más limpios energéticamente.

Ahorrar con pequeños gestos
Tapar las cacerolas. Se recomienda tapar las sartenes y ollas para aprovechar la energía .
Ollas a presión. Si utilizamos ollas rápidas o a presión, podemos reducir el consumo energético hasta un 60%.
Diámetro amplio. Usar ollas y sartenes que tengan un diámetro algo superior a la superficie de la placa hace que la cocción sea más rápida y que se llegue a ahorrar un 20%.
Calor residual. Se aconseja apagar el horno poco antes de terminar la cocción para aprovechar todo el calor generado.

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