El representante rumano carga contra el ganador de Eurovisión, Salvador Sobral: “No está mal del corazón, sino de la cabeza”

Rumanía en Eurovisión

El representante rumano de Eurovisión 2017, Alex Florea, no ha tenido un buen perder tras la victoria del portugués Salvador Sobral en el certamen musical. En una entrevista en el medio Adevarul, Florea ha arremetido contra Sobral, al que acusa de haberse valido de “una teatralidad barata” para ganar el concurso y que el cantante portugués “no tiene problemas de corazón, sino problemas mentales“.

Según el representante rumano, Salvador Sobral “utilizó el marketing para ganar, como ocurre también en nuestros programas de talent show. Su historia funcionó y el público se la tragó. Pero desde mi punto de vista, Salvador no tiene problemas de corazón, sino mentales”, ha dicho Florea.

“Todo el mundo pensaba que ganaría Italia, pero en Kiev había un gran alboroto (sobre Salvador Sobral) porque era misterioso, no concedía entrevistas, no se hacía fotos y no se presentaba en los ensayos”, ha criticado Alex Florea, que junto a la cantante Ilinca representaron a Rumanía en esta pasada edición del festival y con su tema Yodel It! quedaron en séptima posición.

Florea lo compara además otros casos, como el del cantante de Bulgaria, Kristian Kostov, que quedó segundo. “El representante búlgaro también pudo haber utilizado su historia, ya que no ve bien, pero no lo hizo. El portugués jugó un papel, esa es la impresión que me dio. Lo vi en muchas ocasiones y no me creí que tuviera problemas (de salud)”.

No obstante, sobre la canción ganadora, Alex Florea ha opinado que le parece un tema “excelente” y que “hacía tiempo que nadie escribía algo así”. “Pero me molesta esa teatralidad barata. Mucha gente tiene problemas. Pero no lo uses para ganar. Si quieres ganar, utiliza tu voz, tu espectáculo. Eso es ganar. Yo mismo he tenido problemas en los talent shows, pero nunca he recurrido a tácticas engañosas baratas para ganar”, ha concluido.

Con la balada Amar Pelos Dois, Sobral supo conmover a los eurofans y alzarse en lo más alto de un certamen que acostumbran a ganar ritmos más comerciales. Precisamente contra la “música fast food” arremetió el representante portugués en su inspirador discurso tras proclamarse vencedor del festival.

“Vivimos en un mundo de música desechable, de consumo rápido y sin ningún contenido. La música no son fuegos artificiales, la música es sentimiento, así que tratemos de cambiar esto y traer a la música de vuelta”. Estas palabras fueron muy aplaudidas por el público, pero criticadas por otros, como el cantante que representó a Suecia, Robin Bengtsson, quien ha opinado que su intervención estaba “por debajo del nivel de un verdadero ganador”.

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