El que pestañea pierde

Victoria Luna

El que  pestañea pierde, dice el refrán. Y Patxi López, por si acaso, no pestañeó. Nadie salvo los suyos, que cada vez eran más, se esperaba el anuncio de su candidatura tan pronto, solo unos horas después del Comité Federal que aprobó la fecha del congreso del PSOE, aunque sin convocarlo oficialmente. Parece que Pedro Sánchez cada vez tenía más claro que iba a dar el paso, y López, que estuvo con él hasta su caída el 1 de octubre, tenía que anticiparse para tratar de cerrarle el paso y dar el golpe de efecto.

Se supone que los dos andaban en lo mismo, construir un proyecto alternativo al que creen que representa la presidenta andaluza, Susana Díaz, pero la decisión del exlehendakari, apoyada por algunos de los barones que hasta hace poco respaldaban a Sánchez, no ha sido consensuada con él. La indefinición de este, temeroso de romper la unidad de los críticos, ha abierto la puerta a López, y ahora, si decide presentarse también, ambos tendrían que pescar en el mismo caladero. Y ya se sabe aquello de divide y vencerás… Porque en este caso, si quieren vencer a Susana, esto es como Los inmortales, solo puede quedar uno…

¿Pero ha dicho Sánchez la última palabra? En su entorno aseguran que no está detrás de la candidatura del exlehendakari y que aún no ha decidido qué hará. Pero una cosa es segura, sin el apoyo explícito del ex secretario general, López no puede ganar. Cabe preguntarse, no obstante, si el capital de Sánchez ante las bases contrarias a la abstención a Rajoy es transferible a otro candidato que no sea él. Al fin y al cabo, fue el único que dimitió para no abstenerse y para no tener que contradecir al partido.

Entretanto, Díaz ya tiene enfrente algo tangible a lo que enfrentarse. Y no, no hay enemigo pequeño.

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