El hombre y el perro, una amistad que se vive entre páginas

Virginia Woolf

«En los últimos diez años Troylo, ¿qué no hemos compartido? Más sabes tú de mí que quienes me rodean, más que los periódicos, que mis comedias, más que mis poemas donde parece que se vierte como en un vaso de cristal, el alma». Con estas bellas palabras Antonio Gala recordaba a su perro en Charlas con Troylo (Ed. Espasa, 1981), una novela que usa la amistad entre dueño y mascota para ahondar en temáticas más sociales y críticas dentro de la realidad en la que vive el autor.

El libro de Gala es uno de los miles de ejemplos de obras protagonizadas por perros, usados como protagonistas y que, en muchas ocasiones, además ofrecen su punto de vista para hablar de las particularidades humanas.

Así, Argos es el más incondicional compañero de su dueño Ulises en La Odisea. Prueba de que ya en el siglo VIII a.C. se conoce y describe la extrema fidelidad de una mascota hacia el hombre.

Aunque los perros no son solo vistos como simples amigos fieles, sino que también adquieren un papel activo en las obras y un carácter aventurero, como es el caso de Milú. Hergé hace de la mascota de Tintín un detective más, convirtiendo a este fox terrier blanco en indispensable en las misiones de su dueño.

Fiel compañero de andanzas por la mágica tierra de Oz es Toto, el Carin Terrier de Dorothy Gale en El mago de Oz que, a diferencia de otros animales en la historia, no desarrolla la capacidad de hablar.

Y dentro de las obras más recientes, Takashi Murakami cuenta con estética manga la historia de un perro que sirve como principal apoyo emocional a un hombre que ha sido abandonado por todos a quienes quería.

Emilio Ortiz (Barakaldo, 1974) es un vendedor de cupones de la Once en Albacete que decidió contar la ayuda de los perros en su papel de guías en A través de mis pequeños ojos (2016).

A esta primera novela le siguieron otros dos libros, siempre contando con los canes como protagonistas. Tras la experiencia, Ortiz se atrevió con el ensayo para reflexionar sobre la relación entre estos animales y los humanos en La vida con un perro es más feliz (2018). Y este año ha continuado desentrañando las virtudes de los canes con un toque policíaco en Todo saldá bien, el último trabajo de este autor que conoce bien lo indispensables que son los perros guía.

Seis libros con perro

Tombuctú de Paul Auster (Anagrama, 1998)

Míster Bones es un perro sin raza que destaca por su inteligencia y, aunque no hable inglés, piensa e interpreta la realidad con una sensibilidad y una sintaxis muy humanas. El vínculo con su amo, el vagabundo William Gurevitch, un poeta errante. Juntos han recorrido América y ahora se encuentran en Baltimore, viviendo la que quizá sea su última aventura. Antes de llegar al mundo al que ambos se refieren como Tombuctú, Willy quiere encontrar a Bea Swanson, la profesora del instituto que le descubrió la poesía, para confiarle lo más preciado que tiene: sus 64 cuadernos de poemas y a su mejor amigo, Míster Bones.

La razón de estar contigo de W. Bruce Cameron (Roca Editorial, 2017)

La mirada de cuatro perros construyen uno de los best sellers más comentados del último lustro. W. Bruce Cameron convierte en narrador de su historia a los pensamientos de Toby, Baily, Ellie y Bear (un perro mestizo, un golden retriever, un pastor alemán un labrador negro). Pero no todo es lo que parece, y es que estos cuatro animales son en realidad el mismo, aunque reencarnado hasta en cuatro ocasiones. Los canes fallecen y vuelven a la vida en su estado de cachorro para cumplir su principal objetivo: servir al ser humano, ser su apoyo, hacerle feliz y, sobre todo, ser amado por el que será su dueño una y otra vez.

Colmillo blanco de Jack London (Alianza, 2018)

A pesar de que no es un perro como tal, las aventuras del lobo Colmillo blanco son una de las mayores leyendas que un personaje de cuatro patas ha vivido nunca en la literatura. Contada en su mayor parte desde el punto de vista del animal, protagonista de la novela, muestra el mundo de los animales mientras el lector entiende cómo su espíritu salvaje se va adomesticando. Ambientada a finales del siglo XIX durante la Fiebre del oro de Klondike en el gélido Territorio del Yukón, en Canadá, sigue el transcurso vital de Colmillo blanco, quien se mueve en ambientes hostiles, violentos y oscuros, reflejando lo peor del ser humano.

Hachiko de Luis Prats (La galera, 2015)

Una de las historias de la cultura japonesa más bonita y cercana se adapta en esta edición para un público juvenil (a partir de 8 años). Las ilustraciones de Luis Prats dan vida a la mágica relación entre el profesor Ueno y el que será su amigo más fiel. El docente recogerá un cachorro que tenía pensado regalar a su hija, pero pronto la relación que se forjará entre el animal y él será mucho más estrecha de lo que podría haberse imaginado. Hachiko le acompaña cada día a la estación y a la tarde espera su regreso del trabajo, siempre puntual, a las 17:30 h. La fidelidad, la espera y un amor incondicional, son los protagonistas de este libro.

Un perro de Alejandro Palomas (Booket, 2016)

En la continuación del éxito de ventas Una madre, su autor, Alejandro Palomas, recupera y reúne a los personajes de esta primera parte y continúa desgranándolos a través de los ojos de un perro llamado R. Aunque el canino no sea el eje de la historia, es el nexo de unión de los miembros de esta familia, que aprende a ver sus defectos, sus arrugas y el paso del tiempo. Lo más novedoso de la novela es su forma de contar las peculiaridades de una familia a través de la mirada de su mascota, una característica con la que ha querido explicar a quienes nunca tuvieron un perro en sus hogares lo maravillosa que es su compañía.

Flush de Virginia Woolf (Austral, 1933)

La novelista británica, autora de Una habitación propia (1929) , da rienda suelta a su imaginación con Flush. A través de la biografía de un spaniel aristocrático del mismo nombre que el libro, Woolf es capaz de adoptar en algunos momentos el punto de vista de este can para contar su historia. Este perro de orejas largas y cola ancha describe, desde su posición como compañero inseparable de la poetisa Elizabeth Barrett y su dueña desde que es un cachorro, el romance que mantiene mediante escritos con el también poeta y su posterior marido Robert Browning. Flush, además, es una crítica a la sociedad de clases.

Sumate a la conversación