El caso de la Manada se lleva al teatro en ‘Jauría’: “Es el momento de hablar de que en nuestro país la igualdad no existe”

Obra de teatro Jauría

María Hervás es la actriz protagonista en Jauría (hasta el 21 de abril, en el Teatro Kamikaze de Madrid), una pieza teatral que cuenta el caso de La Manada en la que ella interpreta a la víctima.

El director Miguel del Arco y el dramaturgo Jordi Casanovas construyen, sin añadir una palabra a las transcripciones del juicio, una realista y dolorosa obra de teatro en torno a los abusos sexuales en grupo a una chica, en los Sanfermines de 2016. Fran Cantos, Álex García, Ignacio Mateos, Martiño Rivas y Raúl Prieto se meten en la piel de los miembros de La Manada.

¿Qué se muestra en Jauría?
Las derivaciones transcritas del juicio de La Manada, un montón de información que la mayoría no conocemos, aunque pensemos que sabemos lo que pasó por la sobreinformación a la que estamos sometidos. También se muestra un machismo que tenemos muy integrado como sociedad históricamente.

¿Por qué se decidió que la obra fuese una transcripción?
Habría que preguntar al dramaturgo Jordi Casanovas. Desde mi punto de vista, un tema tan peliagudo y controvertido como lo que sucedió en Pamplona no se puede ficcionar. Poner en boca de ellos cosas que no han dicho me parece muy osado. Lo único que podíamos hacer para ser más o menos fieles era coger sus palabras y transitarlas nosotros como actores.

¿Qué detalles del juicio de La Manada se nos han escapado por la sobreinformación?
Tenemos los grandes titulares, pero hay muchísima información en las declaraciones de ellos y de ella que puede que no nos hayan contado desde ese punto de vista. Se ha generado mucho juicio social sobre la víctima, siempre están en el aire preguntas como por qué se metió en el portal con ellos, por qué se besó con uno… Jauría ayuda a dilucidar todo esto, al ser un testimonio real.

¿Por ejemplo?
Que es una chica de 18 años que está en un sitio donde tiene todo el derecho del mundo a estar y que ella no estuvo en ningún momento con los cinco juntos hasta que entraron al portal. En el juicio, ellos declararon que había dicho todo el rato: “Puedo con uno y con cinco”. Pero cuando denunció, ella dijo cuatro, ni siquiera se dio cuenta de que eran cinco. Es una historia que han ido configurando ellos con su abogado.. 

¿Cómo es encarnar a un personaje así?
En esta sociedad todo el rato nos hablan de lo que debería ser la perfecta violada. Aquí se le ha criticado mucho que saliera de fiesta pero, vamos a ver, estamos hablando de una chica de 18 años que vivió la tragedia más grande de su vida, que ha ido a psicólogos que le han dicho que lo mejor que puede hacer es seguir adelante. Y cuando ella lo intenta hacer, en vez de quedarse en su casa y que se le joda la vida más aún, la peña se le echa encima. 

¿Cual es la mejor manera de interpretarlo?
Yo no sé lo que es ser una mujer violada, ¿cómo se interpreta? Pero es que no se interpreta a una mujer violada, se interpreta a una mujer con unas características, con un dolor. Vamos configurándola con las palabras que ella misma dice. Por ejemplo, habla de la culpa tremenda que sintió cuando les había denunciado, porque pensaba que les estaba jodiendo la vida. Yo voy trabajando las emociones que ella misma dice que ha ido sintiendo.

¿Ha sido duro enfrentarse a la intensidad de esta obra?
Todo el proceso de ensayo ha sido durísimo. Me pasaba las cuatro horas prácticamente llorando, entrando en unas zonas… En él momento en que pones en tu boca las palabras de esa mujer, sucede algo que me encantaría que todos los espectadores supieran. He empatizado con el dolor de ella de tal manera que me tiraba horas y horas llorando metida en un dolor profundo. ha sido duro para mí, y para mis compañeros también, que empatizaban un montón. 

Pasando al punto de vista general, ¿qué ha supuesto el caso de La Manada para España?
Es un caso que tiene una repercusión muy específica, porque es el primero que genera jurisprudencia. O sea, por el caso de la Manada, por la valentía de denunciar y recurrirlo, se va a cambiar la ley. Es una maravilla debida a una tragedia. Necesitábamos que la ley se modificara en este tipo de asuntos. Ahora no era fácil determinar que tipo de delito se había cometido. Los expertos se han reunido para modificarla. Imaginate el favor que nos ha hecho la chica de La Manada a toda la sociedad.

¿Por eso habéis escogido este caso para llevarlo al teatro?
Imagino. Mucha gente nos acusa como de querer monetizar el drama. No lo hacemos por el dinero, a ninguno de nosotros nos hacía falta. Nos hemos metido en el barro porque pensamos que es el momento de hablar de que en nuestro país la igualdad no existe. Por mucho que digamos que somos feministas, estamos educados en un sistema patriarcal, que todavía juzga a la chica por haberse dado un beso con ese chico.

¿Se ha juzgado a esta mujer?
Hay un momento en el que todo el mundo piensa, “bonita, pues no haberte metido al portal”, “tú te lo has buscado” o “¿qué hacías tu sola en San Fermín con 18 años?, es que también tu eres una buscona”. Eso cada día forma parte de una educación muy machista. El caso de La Manada es determinante para ir modificando estas actitudes, que están soterradas pero están, incluso en gente progresista como nosotros. Yo misma había juzgado a esta pobre criatura.

Ya para terminar, ¿cuándo y dónde se va a poder ver la obra?
Estrenamos el pasado 6 de marzo y vamos a estar hasta el 21 de abril en el Pavón Teatro Kamikaze de Madrid. Luego saldremos de gira y no sé si volveremos a Madrid, pero siendo una producción de este teatro creo que no habría que descartarlo.

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