David Suárez, tras su broma sobre el Síndrome de Down: «Las quejas de unos pocos determinarán la agenda política y cultural de todos»

David Suárez

«El otro día me hicieron la mejor mamada de mi vida. El secreto fue que la chica usó muchas babas. Alguna ventaja tenía que tener el Síndrome de Down«, fue el tuit que puso el humorista David Suárez en su cuenta.

Lo que él ha definido este miércoles como «un chiste» provocó una total repulsa en redes sociales y le ha costado su trabajo en el programa Yu, No te pierdas Nada. «Incluso cuando esos comentarios o acciones no se han producido ni en nuestro programa, ni en nuestros entorno rechazamos enérgicamente cualquier comentario o acción que atente al respeto», publicaba en Twitter la cuenta oficial del programa que presenta Dani Mateo.

A través de un comunicado, Suárez ha querido responder dada la repercusión que ha tenido «en redes sociales y en los medios el tuit». «No era más que un chiste y, como tal, forma parte únicamente y exclusivamente de la ficción. No es una opinión, ni por supuesto un hecho real», explica el excolaborador del espacio de Dani Mateo.

Aclara que su intención «nunca ha sido y nunca será la de herir a las personas con Síndrome de Down, ni causar dolor o sufrimiento a sus familiares». Además, insiste en que «sobra decir que no puedo sentir otra cosa que no sea repulsa hacia cualquier vejación que sufra una persona real, máxime si por sus circunstancias personales es acreedora de una especial atención». Añade que tiene «familiares con esa condición».

A continuación, Sánchez explica que él es «cómico» y que el género en el trabaja «es el humor negro». Dicho lo cual procede a explicar en qué consiste: «Es un género pedregoso, que transita muchas veces carreteras complicadas, que trata temáticas sensibles y que juega a poner sobre la mesa todo aquello de lo que nadie quiere hablar«.

«El precio a pagar»

Para quien no esté familiarizado con su ‘papel’ comenta que su personaje «sobre el escenario y en redes sociales consiste muchas veces en plantear situaciones moralmente abyectas, para precisamente señalar lo abominable de las mismas. No es un humor que guste a todo el mundo. Ni tiene porqué»

Prosigue comentando que su intención» nunca ha sido ir en contra de las minorías, ni contra las víctimas». Hace hincapié en que «ni lo será» y que su objetivo ha sido siempre «ir contra la gente que usa las minorías para justificar sus ganas de coartar la libertad de expresión. Y así seguirá siendo».

En el comunicado aprovecha para criticar a las empresas, sin dar nombres de a cuáles se refiere: «Ante la bajada de pantalones de las empresas frente a las amenazas de unos guardianes de la moral ávidos de imponer en el fondo su doctrina identitaria, se dibuja un sombrío futuro, en el que las quejas de unos pocos determinarán la agenda política y cultural de todos nosotros».

«La comedia y la imaginación es el único reducto que nos queda. Que no nos las roben», apunta.

Casi al final de su escrito entra a comentar que se ha quedado sin trabajo y las consecuencias que ha tenido para su familia. «Por este chiste he perdido mi trabajo, he recibido cientos de amenazas, he traído dolor a mi familia y me he generado más enemigos en unos días que en toda mi vida».

No obstante, apunta a que «aun así, asumo las consecuencias de mis actos, pues el precio a pagar por defender, lo que, repito, es única y exclusivamente una ficción». Termina escribiendo que cree en lo que hace y lo seguiré haciendo siempre. «Pase lo que pase. Suceda lo que suceda. Pero nunca será con la intención de dañar a nadie personalmente».

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