¿Cuánto ahorras con una bombilla LED?

Electricidad

A partir del próximo 1 de septiembre, la Unión Europea (UE) prohibirá fabricar bombillas halógenas pese a que la comercialización de algunos tipos podrá continuar hasta que los establecimientos acaben con su stock. Pero este proceso se ha desarrollado poco a poco. En 2012 comenzaron los ceses con las bombillas incandescentes, cuya venta fue prohibida y en 2016 le llegó el turno a los focos halógenos.

El objetivo de la UE con esta iniciativa es promover una iluminación más eficiente, pero también más económica sustituyéndolas por bombillas LED. Estas son más caras a la hora de comprarlas que las halógenas, pero su calidad, eficacia energética y su durabilidad (las halógenas duran una media de dos años; las LED tienen una vida estimada de más de 15) son mayores.

Otra de las ventajas es que no queman, ya que transforman el 98% de la energía en luz y solo el 2% en calor. Además, no contienen mercurio, elemento tóxico que sí se encuentra en los halógenos. Y, según calculó la Comisión Europea, al sustituir las bombillas tradicionales por otras LED se logrará ahorrar 40.000 millones de kilovatios hora para 2020, lo que equivale más o menos a la demanda energética de once millones de hogares.

Cada poco vemos y leemos en las noticias que el precio de la luz se dispara. Por ello, este ahorro también se verá reflejado en el bolsillo de los españoles: podrán ahorrarse, según informó la oficina comunitaria Eurostat ya a principios de 2018, 11,42 euros al año en la factura de la luz si cambiaran todas sus bombillas tradicionales de 60 vatios por luces led de 10 vatios.

Así, España registraría un ahorro superior a la media europea, que podría tener una factura 10,21 euros más barata cada año, el quinto mayor de todos los Estados miembros solo por detrás de Alemania, Dinamarca, Bélgica e Irlanda.

El ahorro varía en función del país

Eurostat señala que este ahorro es posible teniendo en cuenta un uso medio de la bombilla de tres horas diarias en un hogar con un consumo eléctrico anual de entre 2.500 y 5.000 kilovatios. Ahorro por países, los ciudadanos más beneficiados de esta transición a las bombillas LED serían los alemanes y los daneses, cuya factura sería unos 15,25 euros inferior a la actual. En el extremo contrario, Bulgaria vería la menor reducción de gasto eléctrico, unos 4,78 euros.

Los precios de la energía en los países de la UE están condicionados a diversos factores que varían la oferta y la demanda, como la situación geopolítica, la combinación de fuentes de energía de cada Estado miembro, las condiciones meteorológicas o los costes de la red eléctrica, entre otros.

Es verdad que usar bombillas de LED es la mejor opción, pero no es la única. La nueva ley pone fin a las bombillas halógenas, pero todavía siguen vigentes otras posibilidades como el uso de lámparas compactas fluorescentes, LFC, conocidas como ‘de bajo consumo’. Su precio de mercado es similar al de las LED y gastan hasta un 80% menos de luz que las incandescentes tradicionales. No obstante, también tienen un pero: son energéticamente menos eficientes y su vida útil es unas 3 veces más corta que la de las LED.

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