Copago por renta, igualar a trabajadores y pensionistas… las ‘recetas’ para bajar hasta en 1.000 millones el gasto público en medicamentos

  • La Autoridad de Responsabilidad Fiscal presenta propuestas para bajar la factura en recetas.
  • Propone terminar con las diferencias entre trabajadores y pensionistas en el copago.
  • También la posibilidad de que el paciente pueda elegir entre genéricos y de marca.

Medicamentos, farmacia

España gasta mucho en medicamentos financiados por la Sanidad pública. Hasta 10.000 millones de euros, un 16% del presupuesto de Sanidad. Una cifra que está unos mil millones por encima de los países de la OCDE y que puede bajar si se aplicaran medidas de eficiencia.

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha presentado este jueves un estudio con propuestas permitirían bajar la factura farmacéutica y ha identificado algunos problemas de eficiencia: La autoridad pública no hace un seguimiento del precio de mercado de los medicamentos, los médicos no recetan siempre el medicamento más barato, el copago no está bien ligado al nivel de renta…

La AIReF señala que es la primera vez en España que un organismo independiente analiza la factura pública en medicamentos y su proceso de gestión. Para ello se ha documentado con datos de Sanidad, CC AA, bases de datos de atención primaria, de consumo de medicamentos y de la AEAT.

Actualmente, el gasto público en medicamentos es del 0,98% del PIB, lo que sitúa a España por encima de la media de los países de la OCDE, que es del 0,8%. Una gestión más eficiente del gasto farmacéutico podría liberar mil millones de euros anuales, con lo que se aproximaría más a esa media. Las siguientes son algunas de las medidas propuestas para hacer más eficiente ese gasto.

Equiparar a trabajadores y pensionistas

Una de las medidas de la AIReF es hacer cambios en el copago, acabando con la diferencia entre pensionistas y trabajadores a la hora de financiar el medicamento. «La distinción es inequitativa y lesiva para grupos de población con menor capacidad económica, como los jóvenes o las personas que reciben prestaciones por desempleo», señala el estudio.

El estudio estima que el esquema de copago actual penaliza a los trabajadores activos de bajos ingresos. Señala que un trabajador que gana menos de 18.000 euros anuales tiene que hacer una aportación efectiva de un 40%, mientras que un pensionista que ingrese más de 100.000 euros anuales (los hay, destaca la AIReF) tiene que aportar 43%a la hora de pagar por la receta.

El estudio de la AIReF propone un copago más equitativo, que iguale a pensionistas y trabajadores como primera medida. Y también hacer depender las aportaciones en función a su nivel de renta, de forma que haya al menos seis tramos desde menos de 12.000 euros anuales hasta más de 100.000 euros anuales. Todo ello resultaría en que se aumentaría las aportaciones; en algunas de las simulaciones efectuadas en el estudio van de 127 millones a 1.000 millones.

También significaría que, por ejemplo, un usuario que tiene un nivel de renta 30.000 euros anuales tendría que pagar más copago que uno que gana 18.000 euros. La AIReF en este sentido ha señalado que cambiar los copagos es una «decisión política» y que ellos se han limitado a hacer la simulación para estimar los efectos que una medida así tendría.

Elegir medicamento

Otra medida propuesta es que el paciente pueda elegir en la receta entre un medicamento genérico y otro de marca. Si el paciente elige el genérico, no tendría que pagar nada, pero si elige uno de marca, que son más caros y del tipo que actualmente están fuera de la financiación, pagaría la diferencia.

A esto le llama la autoridad copago evitable, y el estudio considera que de esta manera se incentivaría el consumo de genéricos, pues actualmente representan el 22% del gasto, 13 puntos por debajo del promedio de Alemania y Reino Unido. También se permitiría la innovación, pues entrarían en el sistema otros medicamentos que, por su precio, no están en la actualidad, y se permitiría al paciente la posibilidad de elegir otro producto que considera mejor y pagar la diferencia.  

Introducir las subastas

La AIReF propone introducir a nivel nacional el método de las subastas de medicamentos que ya se efectúa en Andalucía  pero con algunas modificaciones: no se trataría de asignar a un solo postor la totalidad del pedido, sino que se dividiría en varios lotes que permitiría la participación de igual número de postores.

Un sistema de subasta, aplicado de forma inmediata, podría significar un ahorro de hasta mil millones de euros hasta 2022. Si se implantara de forma gradual, introduciendo poco a poco diversas clases de medicamentos, el ahorro podría ser de 187 millones en 2021, y un total de 412 millones en 2022.

El estudio pone de ejemplo al SAS andaluz, que entre el 2012 y 2017 se ha ahorrado 560 millones de euros.

Medicamentos más eficientes

Otro de los problemas que el estudio de la AIReF ha identificado es que a veces se prescriben medicamentos que no son los que los expertos recomiendan como más efectivo para determinada dolencia. La AIReF propone hacer una guía de prescripción que tome en cuenta el factor de la eficiencia. Si se implantara una guía de prescripción para los médicos basada en la eficiencia, en dos años se lograría un ahorro de 596 millones de euros.

La autoridad fiscal también se ha dado cuenta de que el precio de un medicamento incluido en el sistema público no se revisa casi nunca. Se decide que entre el la financiación y no es sino hasta 10 años después, cuando termina la comercialización exclusiva y puede entrar en genérico, cuando el precio es revisado.

El estudio se fijó en la evolución del precio de los 100 medicamentos con más gasto en 2008, eran 98 originales y 2 genéricos. Para 2017, 86 de ellos presentaban un precio inferior; en muchos casos se debía a su entrada en genérico, pero no en todos. La AIReF considera que el precio se debería revisar en más ocasiones para reflejar las posibles bajadas en el precio de mercado que hayan tenido, y no esperar 10 años a que se ofrezca también el genérico.

Más peso a las CC AA

La AIReF aboga por que se dé más peso a las Comunidades Autónomas en los órganos que deciden qué fármacos se financian y a qué precio.

La Sanidad está descentralizada en España y las comunidades soportan el 95% del gasto farmacéutico, pero tienen apenas una representación del 27%, 3 de 11 votos, en la Comisión Interministerial de Precios.Una gran diferencia con otros países del entorno europeo, como Italia, donde las regiones tienen un peso del 40% en este tipo de organismos.

Consulta el resumen del estudio presentado por la AIReF:

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