Así era la primera flor del planeta

  • El ancestro común de todas las plantas con flor existió hace más de 140 millones de años.
  • De la simplificación de esta flor ancestral durante los primeros 20 millones de años de evolución floral proceden la mayoría de las plantas que conocemos.
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La primera flor del planeta

Aunque la mayoría de las especies de plantas en la Tierra tiene flor, el origen evolutivo de las flores siempre ha estado envuelto en gran misterio, pues con más de 360.000 especies de plantas vivas hoy en día, todas se derivan de un único antepasado común en el pasado lejano. Esta planta ancestral produjo las primeras flores en un momento en que el planeta era más cálido y más rico en oxígeno y gases de efecto invernadero que en la actualidad; la época en la que los dinosaurios caminaban sobre nuestro primitivo paisaje.

Pero, a pesar de que los dinosaurios se extinguieron hace 65 millones de años, tenemos más conocimientos de cómo era un triceratops o un iguanodon, que de cómo era la flor ancestral. Esto se debe a que las flores son estructuras muy frágiles que, únicamente en las circunstancias más afortunadas, acaban transformándose en fósiles.

Ahora, un equipo internacional de científicos ha logrado reconstruir el ancestro común de todas las plantas con flor que existió hace más de 140 millones de años. El estudio, liderado por Hervé Sauquet de la Universidad de París-Sur (Francia) y publicado en la revista Nature Communications, presenta las características de esta vetusta y primera flor. Se trata de una flor bisexual y radialmente simétrica; una planta con órganos florales masculinos -estambres- y femeninos -carpelos-, y con múltiples espirales de pétalos organizados en grupos de tres en tres, que recuerdan a la magnolia.

‘Reconstruimos el ancestro de la flor de angiosperma como bisexual y radialmente simétrico, con más de dos verticilos con tres órganos periantos separados cada uno, más de dos verticilos de tres estambres y más de cinco carpelos separados dispuestos en forma de espiral’, explican los investigadores. Los autores del estudio resuelven una importante cuestión revelando que la flor ancestral era hermafrodita. Esto significa que las primeras plantas con flor podían reproducirse tanto con género masculino como femenino.

La combinación de sexos puede ser un factor ventajoso cuando se trata de colonizar nuevos ambientes; incluso muchas especies de plantas colonizadoras de islas oceánicas remotas tienden a ser hermafroditas.

De la simplificación de esta flor ancestral durante los primeros 20 millones de años de evolución floral proceden la mayoría de las plantas que conocemos. Por eso, a pesar de las coincidencias con algunas plantas existentes, no hay especies vivas que compartan esta combinación exacta de características. No hay ninguna planta igual.

Para lograr este hito científico, los científicos compararon una base de datos que recoge los principales rasgos de las flores actuales (en base a 21 características independientes como el sexo funcional de la flor o la posición de los ovarios) con distintos modelos evolutivos. Gracias a esta comparativa, lograron dibujar un escenario más preciso sobre la evolución de las plantas con flores, que hoy representan aproximadamente el 90% de las plantas del mundo.

Al comparar las similitudes y diferencias entre las plantas con flores relacionadas, es posible inferir las características de sus antepasados recientes. Por ejemplo, dado que todas las especies de orquídeas tienen flores en las que una mitad es la imagen especular del otro (simetría bilateral), podemos suponer que su antepasado debe haber tenido flores bilaterales. Así, yendo atrás en el tiempo, ha sido posible llegar a la base del árbol genealógico de las plantas con flores.

Pero todavía quedan preguntas por resolver: ‘Cómo era polinizada, su tamaño, color, fragancia, qué clase de fruto producía tras su fertilización, qué clase de planta la producía, qué antigüedad tiene exactamente y dónde se localizaba en la tierra, son algunas características que quedan por descubrir”, expone Sauquet.

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