Así cambió la industria del tabaco su postura sobre parches y chicles de nicotina: de rechazo a oportunidad de negocio

  • Comenzaron a usarse a mediados de los 80 con una oposición frontal de las tabacaleras.
  • Estas descubrieron que muchos fumadores los usaban como complemento al tabaco.
  • Empezaron a ver estos productos como una forma de apoyar el hábito de fumar.
  • RJ Reynolds y Philip Morris actualmente comercializan chicles y pastillas de nicotina como vías hacia la nicotina sin humo.

Tabaco

El uso de parches de nicotina, chicles, pastillas, inhaladores o aerosoles nasales (conjuntamente llamados terapia de reemplazo de nicotina, NRT, por sus siglas en inglés) entró en juego en 1984 como artículos de prescripción médica, que cuando se combinó con la asesoría, ayudó a los fumadores a dejar de fumar. Pero en 1996, a instancias de las compañías farmacéuticas, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) permitió que estos productos fueran vendidos sin receta médica.

Ahora, un nuevo estudio realizado por científicos de la Universidad de California (UC) San Francisco, en Estados Unidos, informa que las compañías de tabaco han sabido durante décadas que, sin asesoramiento, la NRT casi nunca funciona, y que los consumidores a menudo la utilizan para complementar el hábito de fumar. Esta información de antiguos documentos secretos de la industria conocidos como Documentos del Tabaco revela por qué las compañías que antes veían los parches de nicotina y los chicles como una amenaza para sus ventas de cigarrillos ahora los abrazan como una oportunidad de negocio.

“Fue sorprendente descubrir que la industria llegó a ver la NRT como otro producto (subraya el autor principal de este estudio, Dorie Apollonio, profesor asociado de UCSF en Farmacia Clínica). Las compañías de tabaco quieren que la gente obtenga nicotina y están abiertas de mente sobre cómo lo consiguen”.

El nuevo análisis se produce después de la decisión de la FDA el pasado 28 de julio de reducir los niveles de nicotina en los cigarrillos convencionales, mientras retrasa la regulación de los cigarrillos electrónicos como parte de una “estrategia integral de la nicotina”.

“La industria ha tomado desde hace mucho tiempo una visión amplia de todos los productos de nicotina como una forma de apoyar el hábito de fumar“, explica el autor principal Stanton Glantz, profesor de Medicina en UCSF y director del Centro UCSF de Investigación y Educación para el Control del Tabaco. “Nuestro estudio muestra que al no regular la nicotina en todos los productos del tabaco, incluyendo la NRT, la FDA podría estar caminando en una trampa”, añade.

Fumar es responsable de más de 480.000 muertes cada año en Estados Unidos, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades estadounidenses, y otros 16 millones de estadounidenses viven con una enfermedad relacionada con el tabaco. Los costos de estas enfermedades suman más de 300.000 millones de dólares cada año, cuando se incluyen tanto los costos de atención médica directa como la pérdida de productividad debido a la exposición al humo de segunda mano.

En el nuevo estudio, publicado esta semana en la revista American Journal of Public Health, los autores descubrieron documentos corporativos internos de las siete compañías tabacaleras importantes entre 1960 y 2010. Encontraron que los fabricantes de cigarrillos habían comenzado a invertir en formas alternativas de dispensación de nicotina ya en la década de 1950, pero se detuvo brevemente porque las personas consideran en gran medida la nicotina como perjudicial, y tales productos podrían haber atraído la atención de los reguladores de la FDA.

Pero en 1987, tres años después de que la agencia federal aprobara por primera vez el chicle de nicotina como una ayuda para dejar de fumar, la nueva investigación muestra que la tendencia había encendido la opinión pública hacia la nicotina. Es más, en 1992, la industria había determinado que los parches y chicles por sí mismos no ayudan a los fumadores a dejar de fumar.

Durante más de una década, las compañías no actuaron sobre este conocimiento por temor a la regulación de la FDA, pero una vez que la agencia comenzó a regular los cigarrillos en 2009, las corporaciones del tabaco hicieron todo para desarrollar y vender NRT. Los Documentos sobre el Tabaco revelan que las empresas conjeturaron que sus nuevos productos de nicotina podrían competir con éxito con la NRT farmacéutica y establecieron el objetivo de ganar el control de mercado de todos los productos que contienen nicotina.

“Sería interesante ver en los próximos diez años si las empresas venden agua con nicotina, inhaladores, chicles, productos comestibles, todos ellos están en su agenda”, subraya Apollonio. RJ Reynolds y Philip Morris actualmente comercializan chicles y pastillas de nicotina como vías hacia la nicotina sin humo.

Deberían ir de nuevo con receta

Los ensayos clínicos muestran que la NRT puede ayudar a las personas a dejar de fumar, pero sólo si se usan en conjunto con el asesoramiento y en dosis decrecientes. La disponibilidad sin receta de la NRT facilitó que los fumadores obtuvieran una solución de nicotina en ambientes no fumadores como oficinas y vuelos, por ejemplo, con el resultado neto de que fueran menos propensos a dejar de fumar.

Dado que los productos NRT están ampliamente disponibles, una de las preguntas es si fomentan el abuso de la nicotina. Algunos análisis han informado de que las tasas de abuso son bajas (datos que la FDA ha utilizado para mantener la NRT disponible como de venta libre), pero teniendo en cuenta las nuevas conclusiones, los autores creen que la agencia debería considerar la regulación de las formas en que se comercializa la NRT y su disponibilidad bajo prescripción médica.

Estos cambios en la FDA no son infrecuentes. Las formulaciones del descongestionante Sudafed que contiene el fármaco pseudoefedrina, por ejemplo, solían venderse sin receta en botellas grandes, pero debido a que la seudoefedrina se usa para fabricar metanfetamina, esta formulación está ahora disponible sólo por prescripción.

Las empresas de tabaco ponen estos productos como una forma de esquivar las políticas, dando a la gente una manera de fumar sin fumar, según Apollonio, quien alerta de que esto básicamente puede facilitar y normalizar la adicción a la nicotina durante toda la vida.

Sumate a la conversación