Aires de Ibiza

  • La isla no solo nos aporta opciones de ocio, sino calas y playas recónditas o paisajes boscosos.
  • Cuenta con 210 km de playas para disfrutar durante todo el año.

Ibiza Vila

La mayor de las Pitiusas, es sin lugar a dudas, un privilegio que la naturaleza nos permite disfrutar relativamente cerca. Ibiza no sólo nos aporta numerosas opciones de ocio diurno y nocturno, también y quizás más desconocido, te permite bañarte en calas y playas recónditas o disfrutar de los paisajes boscosos de interior a lo largo de toda la isla.

En la capital destaca Dalt Vila, formada por conjunto histórico amurallado donde conviven la Catedral, la Capilla de San Ciriaco y la Iglesia de Santo Domingo con el Museo de Arte Contemporáneo o la Plaza Vila y la Plaza de Sa Carrosa. Desde el Mirador podemos obtener unas vistas maravillosas del Ocaso en el Mediterráneo.

Este recinto amurallado corona el núcleo antiguo y el puerto. Una zona donde se respira ese ambiente de tolerancia y libertad. Lo más recomendable es perderse entre sus numerosas callejuelas y pasajes e ir encontrándose con casas aristocráticas y otras más humildes, con centros culturales como el Museo Puget o la casa de Interpretación Madina Yabisa o con tiendas que ofrecen la ya tradicional moda Adlib o un sinfín de curiosidades, muchas de ellas hechas a mano. Sin lugar a duda una zona donde se siente la presencia de la historia y el poso de varias civilizaciones.

Este conjunto ha sido declarado Patrimonio de la humanidad por la Unesco, pero no es el único, la necrópolis de Puig des Molins (usada como cementerio durante más de 1000 años y con miles de tumbas subterráneas, así como de restos arqueológicos cartagineses), el Poblado Fenicio de Sa Caleta ( en Sant Josep de Sa Talaia, donde se encuentran restos de la antigua civilización fenicia que llegó hacia el S VIII-VII a.c.) y por último y más importante para el entorno marino las praderas de Posidonia que rodean la isla y son refugio de miles de especies animales marinas y es la responsable de la extraordinaria calidad el agua que circunvala a la isla. Todas ellas declaradas también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Quizás la parte más desconocida de la isla sean los paisajes de interior donde podemos sentir la naturaleza en su estado más puro. Destacan los frondosos boques de pino mediterráneo, de hecho los griegos ya denominaron así a la isla Pitiusas “islas de pinos”, sus mantos verdes que se extienden a los largos de toda la isla, los campos de almendros , trigo, cereales, árboles frutales y olivos centenarios. Lugares donde encontraremos la calma y la tranquilidad, lugares perfectos para paseos solitarios o picnics en compañía.

Visita obligada merecen los pueblos de San Carles de Peralta o Sant Llorenç de Balàfia. En el primero se localiza el famoso mercado de ‘Las Dalias’ fundado por el movimiento hippie proveniente de los Estados Unidos que se instalo en la isla por los años 60 y tiene actualmente como refente este mercado de todo tipo de artículos hechos a mano, muchos con materiales reciclados y con una creatividad sorprendente. Sant Llorenç, por otro lado, podemos encontrar ejemplos de la famosa arquitectura tradicional de la isla, ya que sus dueños construyeron torres de defensa adosadas a las casa para defenderse de ataques piratas.

Y, por supuesto, no nos podemos olvidar de de sus maravillosas playas y calas dispersas a lo largo de toda la costa de la isla, 210 km de playas para disfrutar durante todo el año. Destacan en la zona norte Port de San Miquel, Benirrás y Portinatx, en la zona Este Cala de Sant Vicent, Cala Lenya y Cala Nova, en la Sur Playa des Cavallet, Playa Ses Salines y Cala des Jondal y en la zona Oeste, donde podemos ver esos atardeceres idílicos en la isla Cala d’Hort, Cala Vedella, Platges del Compte y Cala Bassa.

Transmediterránea ha abierto una nueva línea entre Gandía (Valencia) e Ibiza y Mallorca, que estará operativa desde el 8 de junio hasta el 9 de septiembre con servicio diario para pasajeros y vehículos. El ferry tarda solo dos horas en alcanzar Ibiza y en dos horas y media, Mallorca.

La isla de Ibiza es una maravilla a nuestro alcance, un lugar que te hace estar presente, un lugar para sentir la esencia del planeta y tu propia esencia conectados. Un lugar donde se para el tiempo, donde el poder del ahora se hace presente y no hay nada más que este momento. Un lugar para encontrarse con la naturaleza y, por qué no, con uno mismo.

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